top of page
Recurso 3_4x.png

Cambiemos pensamientos

La semana pasada hablamos de técnicas prácticas para cambiar nuestras emociones. Ahora quiero hablarles de la importancia de cambiar nuestros pensamientos. ¿Por qué? Porque los pensamientos empujan a las emociones. Lo que estoy pensando afecta cómo me estoy sintiendo, y todo radica en la interpretación que damos a cada circunstancia.


El mismo evento puede tener una interpretación diferente y generar una emoción distinta. La idea es poder cambiar nuestras emociones cambiando nuestros pensamientos. Esto no es una calle de un solo sentido, porque las emociones también afectan a los pensamientos. ¿Por dónde empezar? Da igual, ustedes deciden. Pueden empezar haciendo las cosas de las que platicamos la semana pasada o pueden empezar por los pensamientos; lo importante es empezar.


mente, pensar, pensamiento, mind, cerebro, emoción

Nadie va a estar de acuerdo conmigo si les digo que el miedo es malo. No. El miedo es bueno. El miedo es el encargado de cuidarnos en situaciones de peligro; por ejemplo, si estamos en la selva y nos encontramos con un león, gracias al mecanismo del miedo sabemos que tenemos que huir. El problema es que las personas nos hemos llenado de miedos irracionales que toman el control de nuestra vida, nuestros pensamientos y nuestras emociones.


Los pensamientos irracionales tienden a hacernos magnificar o exagerar las cosas que nos suceden. Por ejemplo, al terminar una relación, tendemos a dramatizar pensando que ya nadie nos va a querer nunca o que jamás encontraremos a alguien más. Nos inclinamos a pensamientos fatalistas y extremistas. O, por el contrario, podemos minimizar una situación buena; como comúnmente decimos, ver el prieto en el arroz, fijarnos solo en lo malo de una situación en lugar de todo lo bueno que sí hay. Como cuando un conferencista se enfoca en la única persona que se quedó dormida, en vez de ver a todo el salón que sí está interesado.


Todas estas son interpretaciones irracionales de un evento y, como resultado, generan emociones que debilitan. No se trata de no sentir, se trata de sentir cuando es apropiado. Cuando las emociones son razonables y racionales. ¿Terminaste una relación? Date permiso de estar triste, de extrañar, de llorar. Sabiendo que lo que sientes es real, pero también sabiendo que lo vas a superar, que te vas a levantar; que nada es fatal ni definitivo, que volverás a sentir, te volverás a enamorar y la vida seguirá su curso. Y tú volverás a ser feliz.


Se trata de identificar cuándo estamos cayendo en los vicios de los pensamientos irracionales; es la única manera de combatirlos. La idea es estar conscientes de que muchas veces nuestro pensamiento tiene tendencias fatalistas y poder entrenarlo para que cada vez suceda con menos frecuencia. Cambiar el estilo de interpretación requiere práctica, tiempo y esfuerzo.

mente, pensar, pensamiento, mind, cerebro, emoción, emociones, sentir

Estar apegados a la realidad es la base de la salud mental. Una buena técnica para lograrlo es hacernos preguntas: ¿se apegan mis conclusiones a la realidad?, ¿estoy ignorando algo importante?, ¿qué estoy magnificando?, ¿qué estoy minimizando?, ¿estoy ignorando la “película completa”?, ¿estoy dejando de ver lo que sí está yendo bien?


En cada momento y en cada evento tenemos la opción de elegir cómo vemos el mundo que nos rodea, cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo interpretamos lo que nos pasa. Tenemos la elección de ver cada evento como una amenaza o como un reto. Todo depende de si lo interpretamos como algo que debemos temer o como una oportunidad para crecer. Ahí radica la diferencia entre las personas felices y las infelices. Todos vivimos situaciones dolorosas; la diferencia está en cómo las enfrentamos.


Les deseo con todo mi corazón que todo esto que les escribo nos ayude —a ustedes y a mí— a vivir más libres, más felices y disfrutando más la vida. Sin tantas complicaciones y sin tantos miedos. A liberar nuestros pensamientos irracionales, a pensar de manera más sana y, sobre todo, a anclarnos en el amor y repartirlo. Porque solo el amor crece cuando se reparte. Gracias por leerme, les dejo un beso.


Matilde.

 
 
 

Comentarios


Suscríbete para avisarte cuando se publique una nueva entrada

bottom of page