top of page
Recurso 3_4x.png

Arruinar la amistad

Es una verdad universalmente reconocida que cuando hay interés por parte de una persona, dentro de la otra crece la inquietante duda, a menos que sea muy obvio. Hace unos años, yo tuve esa duda, y la tuve por muchísimo tiempo, en parte porque las señales siempre eran muy mixtas.


Antes de entrar a la carrera, tenía un mejor amigo. Si bien soy más de amigas, él fue de los pocos niños que se ganó mi confianza rápidamente. Platicábamos todos los días, teníamos cosas en común, nos reíamos de muchas mensadas, y él tenía un corazón muy bueno. Solo que llegaban días en que, en los mensajes o en su forma de ser hacia mí, empecé a notar algo más que una amistad; por mi parte, también.

Italia, Roma, amor, amistad, arte, color, Europa
¿Cuánto amor haría falta? (Frase en Roma, Italia)

Pero en eso quedó. Mensajes que tenía que leer entre líneas, salidas los dos solos que ¿eran o no eran dates?, y una atención por la que estaba muy agradecida. En fin, pasamos a carreras diferentes, viajamos a lugares distintos, y mi duda solo me comía viva.


Y, para mi sorpresa, decidí preguntarle a ese mejor amigo si había o sentía algo más que una amistad. Después de estar sola un verano lejos de mi casa, me sentía tan valiente como para hacerlo. Ya había pasado más de un año desde que había empezado mi duda, y como yo me sentía de lo más cómoda del mundo con él, se lo dije.


Después de una conversación que se extendió como una hora a finales de ese verano,

Chicago, USA, EEUU, América, museo, pintura, arte
Art Institute of Chicago

no recibí la respuesta que buscaba. No creo que la obtenga, aunque alguien sabia siempre me ha dicho que nunca diga nunca. En fin, tanto me maltrató esa duda por mucho tiempo —incluso en otro país, donde no lo podía ver— que me di cuenta de que vivo más feliz con la respuesta que torturada por la incertidumbre.


Aunque ya no hablamos tanto ese amigo y yo porque nuestras vidas tomaron rumbos muy distintos, sé que —incluso a alguien más— le haría la pregunta. Son necesarias a veces para estar en paz. Así que hagan preguntas incómodas. No les den millones de vueltas. No esperen. Arruinen amistades. A veces lo vale.


«En ese momento le agradeció de corazón que la salvase de sí misma». —Javier Moro


Atte. Bárbara M.C.




LEAFEST x AKADEM


11, 12 y 13 de MARZO


UN ESPACIO PARA NUEVAS HISTORIAS, CREATIVIDAD Y APRENDIZAJE






 
 
 

Comentarios


Suscríbete para avisarte cuando se publique una nueva entrada

bottom of page